Todo lo que tocas se convierte en vida,

guardas mis anhelos bajo llave

junto a los besos que un día nos dimos.

 

Todo lo que miras se convierte en deseo,

acaricio tu piel de seda

en una noche frenética, inolvidable.

 

Olías como huelen los ángeles,

dulce y delicada flor de jazmín delirante,

tanto espacio teníamos y tan poco quisimos.

 

La noche, teñida de rojos, cargada de estrellas,

nido de amor, nido de hadas, eres la más bella.

Nuestros besos volaban como mariposas,

se entrelazaban, rompían y gozaban.

 

Ansia de recuperar lo que una noche fue,

caricas, besos, dulzura, palabras, las tuyas.

Todo lo llevas puesto, hasta mi alma,

que se creía inconquistable, antes de verte.

 

Besos caprichosos, retratos perdurables,

veo como dejas huella al marcharte,

mi cuerpo tibio, mis labios rojizos de amarte.

 

Amor víspero e ingrávido, se mantiene

flotando por la noche, náufragos por el cielo,

alumbrada por la Luna, inagotable.

 

Sirenas de las sombras, entrelazamos las manos

y juntas palpitan rendidas a las caricias.

 
Si yo nunca probase tus labios,

yo nunca sería.

 

 

Mauro Colomina Soler

Gener de 2012

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s